verde seco, azul húmedo como la lengua. Rojo quemado, negro cerrado, blanco mortaja, blanco perla como la cuerda seca. Negro visión, negro pino, negro brillante como la laca.
日曜日, 10月 28, 0019
Este 'illo témpore'
Todavía existen personas que se escandalizan por el regreso optativo de la misa tridentina, autorizado el pasado mes de julio por su más esforzado adalid -junto con el añejo monseñor Lefebvre-, el papa Benedicto quince más uno.
Error.
Bienvenida sea la lefebvrina misa celebrada con dieciséis benedictinas bendiciones y en latín impertérrito, esa lengua de sabios que ahora parece reducida al pío farfulleo de quienes siguen pretendiendo ocultar, con éxito, el nombre de la rosa, y creen que ponerse en jarras frente al discreto encanto de la feligresía constituye una aportación más a Sodoma que a Gomorra.
Error, el de quienes se inquietan por la reaparición del celebrante que actúa de espaldas al respetable -que ha dejado de ser tal para convertirse en súbdito o, mejor dicho, en entregada plebe-, pues, para empezar, nada debería alegrarnos más a los ateos en general, escasos miembros no vergonzantes de la secta Hamlet, facción Ofelia Vete a un Convento (reconocerán que esta fórmula es más delicada que la de mandar a los creyentes pesados y aplastantes al infierno). En efecto, cuando los pocos ateos paseamos los domingos por la mañana, disfrutando del ocio que nos ofrecen nuestras respectivas ciudades, y nos damos de bruces con las manadas de fieles que abandonan los templos a mediodía tocados con la fe y tropezados con los pobres que siembran las escalinatas eclesiales... Cuando eso sucede, decía, vemos -defraudados, pues hemos salido a cazarles y sacrificarles para que les beatifiquen lo antes posible- que tales ciudadanos se comportan como cualquiera de los no arrebatados por la gracia..., sacando su teléfono móvil para prevenir a la mucama de que ya puede echar el agua al arroz, asaltando pastelerías y gritando a los niños en familiar lenguaje... Bueno, maldita la gracia y el exotismo, y adiós al empalamiento o incluso a la quema de cristianos. Son gente de lo más vulgar, que vienen de escuchar la palabra del Altísimo traducida a su propio idioma y hasta de repetir ese bello poema, el padrenuestro, como algo que les resulta cercano, y que al final se han mirado como compañeros de banca que nunca han roto un plato y se han dado las manitas y la paz.
No apetece nada prepararles para el camino de la beatificación ejemplarizante y antirrepublicana.
Sin embargo, otro gallo nos cantará como prolifere el esfuerzo de recuperar el latín en el interior de las resonantes bóvedas abocinadas. No al principio -estamos en los albores del viejo catolicismo, otra vez: dentro de nada resucitará el obispo Modrego y me dará una hostia llamada confirmación en la mejilla-, pero con el tiempo la práctica del latinismo en misa irá propiciando la reaparición del ente preconciliar que parte de los católicos lleva dentro, y unos y otros conseguiremos que nuestras más bellas avenidas e incluso plazas de toros se conviertan en lugares idóneos para la celebración de corridas de leones contra cristianos, o de autos de fe; depende de quiénes ganen, o de que Dios siga al servicio de los poderosos.
Qué porvenir tan entretenido nos aguarda.
En todo caso, sería injusto culpar a Lefebvre o a Benedicto uno más quince del Retorno del Latín. Como ustedes saben muy bien, la culpa de que las dictaduras repriman es de los revolucionarios que las provocan, del mismo modo que las violadas no lo serían si no llevaran minifalda o pantalones ajustados. Por tanto, hay que suponer que la latinidad eclesial debe su actual vigencia a la Teología de la Liberación y sus adalides. Tanto provocar, tanto provocar, y ya ven. Hubo que tomar medidas drásticas.
Por el momento, en mi Barcelona natal sólo se celebra la misa en latín en una parroquia del barrio de Sants, aunque también se la ha pedido la de la Immaculada Concepció, en el Eixample. Allí nos reunimos en su momento para entonar unos cánticos solidarios y salir luego a las calles para manifestarnos contra la ejecución de Salvador Puig Antich: unos eran creyentes, otros no. Sin duda fuimos nosotros quienes provocamos los actuales dóminus vobiscum.
Pidamos perdón.
MARUJA TORRES 26/10/2007 EPS
Error.
Bienvenida sea la lefebvrina misa celebrada con dieciséis benedictinas bendiciones y en latín impertérrito, esa lengua de sabios que ahora parece reducida al pío farfulleo de quienes siguen pretendiendo ocultar, con éxito, el nombre de la rosa, y creen que ponerse en jarras frente al discreto encanto de la feligresía constituye una aportación más a Sodoma que a Gomorra.
Error, el de quienes se inquietan por la reaparición del celebrante que actúa de espaldas al respetable -que ha dejado de ser tal para convertirse en súbdito o, mejor dicho, en entregada plebe-, pues, para empezar, nada debería alegrarnos más a los ateos en general, escasos miembros no vergonzantes de la secta Hamlet, facción Ofelia Vete a un Convento (reconocerán que esta fórmula es más delicada que la de mandar a los creyentes pesados y aplastantes al infierno). En efecto, cuando los pocos ateos paseamos los domingos por la mañana, disfrutando del ocio que nos ofrecen nuestras respectivas ciudades, y nos damos de bruces con las manadas de fieles que abandonan los templos a mediodía tocados con la fe y tropezados con los pobres que siembran las escalinatas eclesiales... Cuando eso sucede, decía, vemos -defraudados, pues hemos salido a cazarles y sacrificarles para que les beatifiquen lo antes posible- que tales ciudadanos se comportan como cualquiera de los no arrebatados por la gracia..., sacando su teléfono móvil para prevenir a la mucama de que ya puede echar el agua al arroz, asaltando pastelerías y gritando a los niños en familiar lenguaje... Bueno, maldita la gracia y el exotismo, y adiós al empalamiento o incluso a la quema de cristianos. Son gente de lo más vulgar, que vienen de escuchar la palabra del Altísimo traducida a su propio idioma y hasta de repetir ese bello poema, el padrenuestro, como algo que les resulta cercano, y que al final se han mirado como compañeros de banca que nunca han roto un plato y se han dado las manitas y la paz.
No apetece nada prepararles para el camino de la beatificación ejemplarizante y antirrepublicana.
Sin embargo, otro gallo nos cantará como prolifere el esfuerzo de recuperar el latín en el interior de las resonantes bóvedas abocinadas. No al principio -estamos en los albores del viejo catolicismo, otra vez: dentro de nada resucitará el obispo Modrego y me dará una hostia llamada confirmación en la mejilla-, pero con el tiempo la práctica del latinismo en misa irá propiciando la reaparición del ente preconciliar que parte de los católicos lleva dentro, y unos y otros conseguiremos que nuestras más bellas avenidas e incluso plazas de toros se conviertan en lugares idóneos para la celebración de corridas de leones contra cristianos, o de autos de fe; depende de quiénes ganen, o de que Dios siga al servicio de los poderosos.
Qué porvenir tan entretenido nos aguarda.
En todo caso, sería injusto culpar a Lefebvre o a Benedicto uno más quince del Retorno del Latín. Como ustedes saben muy bien, la culpa de que las dictaduras repriman es de los revolucionarios que las provocan, del mismo modo que las violadas no lo serían si no llevaran minifalda o pantalones ajustados. Por tanto, hay que suponer que la latinidad eclesial debe su actual vigencia a la Teología de la Liberación y sus adalides. Tanto provocar, tanto provocar, y ya ven. Hubo que tomar medidas drásticas.
Por el momento, en mi Barcelona natal sólo se celebra la misa en latín en una parroquia del barrio de Sants, aunque también se la ha pedido la de la Immaculada Concepció, en el Eixample. Allí nos reunimos en su momento para entonar unos cánticos solidarios y salir luego a las calles para manifestarnos contra la ejecución de Salvador Puig Antich: unos eran creyentes, otros no. Sin duda fuimos nosotros quienes provocamos los actuales dóminus vobiscum.
Pidamos perdón.
MARUJA TORRES 26/10/2007 EPS
金曜日, 10月 26, 0019
-no, ahora no, por favor, no ves que estoy hablando por teléfono?
-ya, pero estoy tan contenta con mi nuevo saco...
-pues ya cantarás mañana que será otro día...
-sólo una más, joooo...
火曜日, 10月 23, 0019
金曜日, 10月 19, 0019
日曜日, 10月 07, 0019
木曜日, 10月 04, 0019
土曜日, 9月 29, 0019
木曜日, 9月 27, 0019
月曜日, 9月 24, 0019
日曜日, 9月 23, 0019
金曜日, 9月 21, 0019

cocodrilos que sobrevuelan billetes verdes y azulaos
centenas de cocodrilos arrastrando sueño
como si de una gran bacanal milenaria acabaran de volver
aún sin dormir ni un solo siglo
y refrotándose las patitas delanteras
pensando en lo calentita que tendrán nuestra mar
dentro de pocos otoños
nosotros nos carcajearemos ¡cómo no!
de aquellos zapatos tan lindos
o el bolso de la tía tal...
de cocodrilo...
El Crocodylus acutus pertenece al orden de los reptiles Crocodilios que aparecieron hace 200 millones de años.
Sus antecesores vivían originariamente en tierra y tenían una constitución ligera, pero se diversificaron en formas acuáticas y anfibias.
Los Crocodilios son, desde el punto de vista fisiológico, los reptiles más avanzados;
su anatomía interna se asemeja a la de las aves.
Tienen un corazón con cuatro cavidades y sentidos bien desarrollados.
De sangre fría, como todos los reptiles —su temperatura corporal depende de la temperatura ambiental— estos animales se entierran en el barro (lodo) para hibernar o estivar.
asperger, síndrome de
a lo mejor quizás acaso puede ser es posible que tú, al igual que syd barret, gary numan o glenn gould, sufras de asperger, síndrome de.
a lo mejor.
anda, sal de dudas y chequeate eso!
nunca es tarde si la dicha es dicha!
a lo mejor.
anda, sal de dudas y chequeate eso!
nunca es tarde si la dicha es dicha!
木曜日, 9月 20, 0019
日曜日, 9月 16, 0019
金曜日, 9月 14, 0019
土曜日, 9月 08, 0019
木曜日, 9月 06, 0019
cáspita
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